Islas del Norte Chico – Huacho
admin | General | Enero 10th, 2010 Comentarios desactivados
Norte Chico lo tiene todo, Huampanú, Loberas y Mazorca, tres pintorescas islas guaneras en medio de las aguas del mar huachano se envuelven en el misterio de la mitología étnica del Dios Huamancátac albergando sobre su tierra amarilla una sorprendente fauna marina: delfines, lobos marinos , Pelícanos, aves guaneras y pingüinos que habitan en impresionantes Cuevas de Estalactitas Ofreciendo la oportunidad de Aventurarse en una fascinante travesía en Esta Espléndida reserva, ideal para el ecoturismo, navegando entre El Vaivén de las Olas y el danzar del Los Delfines.
Para los huachanos Precolombinos estas islas eran fuente de adoración, afirmaban que en una de ellas moraba Huamancátac, deidad del guano. Según una leyenda local, creían que al morir sus almas viajaban a la isla de Huamancátac conducidas por Lobos Marinos A quiénes denominaban “Tumis” Para ser alojados en las huacas Isleñas. Según Julio C. Tello Fue esa isla Mazorca, la tercera en el orden de esta travesía, pero las escasas investigaciones arqueológicas no lo han Podido confirmar.
Esta reserva dada su Lejanía de la costa y su difícil acceso es un emporio virgen, turística mente hablando, Las Islas que emergencias sobre las brillantes aguas del mar huachano han sido muy pocas veces exploradas. Tiempo atrás, los nativos del lugar antes de partir rumbo a la Isla Mazorca, para recoger el guano, dos días ayunaban ceremonia y rendían A su dios pidiendo que sus balsas no se hundieran, para ello derramaban chicha en las playas y hasta ofrendaban Sacrificios humanos.
Pequeños Guías
El recorrido sobre este sorprendente mar es de 21 kilometros al sur oeste del Puerto de Huacho, aproximadamente a las tres horas de viaje en lancha. Durante el trayecto, graciosos delfines frecuentemente escoltan el recorrido de los visitantes pareciendo esforzarse por dibujarles una sonrisa con sus movimientos rítmicos y acompasados. Estos pequeños guías muestran felices su hogar, ecosistema perfecto para la fauna marina, no sorprende ver aves guaneras y Pelícanos sobrevolar sobre nuestras cabezas.
Como antesala de lo Que Será la excursión por estas islas, una media hora de partir, se Impone El Islote Michoacán que luce cubierto por un enjambre de Pelícanos que acertadamente un periodista comparo con una postal de las Islas Ballestas. Está forrado de aves y su superficie es tan salada que parece una piedra de Huamanga. Resulta agradable observar como la marea arrastra a las aves distraídas y estas se liberan Volando a su Posición inicial.
Santuario de aves
Continuando el recorrido, una hora y los medios de comunicación del puerto de Huacho, Descubrimos la primera isla misteriosa, Huanpanú, totalmente cubierta por Distintas aves marinas. Este santuario de aves, una ALBERGA Importante colonia de Pelícanos y aves guaneras y esta formado por una colina junto a un boquerón, Estos Unidos, por un puente colgante. Las aves pican el agua para nutrirse de pintadillas, múvilas, pulpos, caracoles, lizas, chitas y lenguados que abundan por esta zona.
Lobos en Huacho.
La isla está poblada por Loberas Cientos de lobos marinos que a lo lejos Parecen Formar parte de su estructura pero a la medida que el bote se acerca Alrededor de la Isla Los Verá desenvolviéndose A sus anchas en medio de su habitad de Manera tan curiosa y divertida que el visitante querra contemplarlos por horas.
Las Cuevas de pingüinos.
La isla Mazorca, un Esperabán llegar donde los antiguos lugareños audaces, se alza al final de esta travesía y no en vano, pues guarda una de las mayores sorpresas, fabulosas cuevas de Estalactitas donde habitan elegantes Anfitriones de corbata que juguetean ante la atenta mirada del Espectador. El espectáculo De Estos graciosos pingüinos los dejara, sin duda, fascinados.
Nos queda buen rato de viaje para retornar al puerto huachano abarrotado de botes y lanchas, amables con pescadores que OFRECEN paseos a bajo costo en alta mar, ya la calle provista de cebicherías, Cuando La presencia de un lobo de este Mar del Norte Chico nos remonta al pasado; Esta vez, los tumis Guian nuestros cuerpos cargados de experiencia por caminos que nos dejan liberar nuestras almas al Descubrir formidables combinaciones de recursos.
Al recordar el circuito por esta reserva queda claro que viajar dejó de ser una forma de entretenimiento para Convertirse en una necesidad y una fuente casi inmejorable de saber. Este circuito promete Convertirse en un escenario infaltable para Intrépidos viajeros motivados por conocer Territorios sorprendentes apartados definitivamente y, Aun Cuando aparezcan en nuestro mapa PRÓXIMOS A donde vivimos.
Por: Marissa Matos – Cordinadora General / Revista Turística Lo Mejor del Norte Chico

